La soledad de los números primos

Demoledor, brillante, una obra maestra. El equilibrio perfecto entre la belleza y el dolor. Una historia vibrante sobre la soledad, la búsqueda inconsciente del hermano perdido, de la niñez perdida, de lo irreparable, del vínculo con el mundo a través del otro. De lo que se rompió en añicos y no hay forma de pegar. Algo tan frágil como el cristal que estalla y una esquirla se te clava en el dedo… no te la puedes sacar, porque no la ves, pero la notas.

Ésa esquirla de cristal se te clava en el dedo, atraviesa la piel, viaja por el torrente sanguíneo y lo destroza todo a su paso. Y te mantienes en pie a pesar de todo. La vida sigue su impulso aunque te sientas ya fuera del mundo. Te sientes solo en medio de la nada, Y a unos pasos de ti hay un otro como tú. Un hermano , Una hermana, un alguien al otro lado del abismo. Y cuando gritas, todo te lo devuelve el eco.

Acontecimientos que marcan el rumbo de tu vida para siempre, porque somos tan pequeños que no podemos girar el timón hacia dónde íbamos y los que están a nuestro alrededor también se ven afectados por el cambio de rumbo.
Y entonces… el barco gira por completo de la ruta trazada, y te aleja cada vez más de la capacidad de vincularte con los otros al modo como lo hacen los otros; porque ese giro, ese accidente te deja una marca como “distinto”, te deja al borde del abismo.
Ya no eres como la mayoría, te has perdido un capítulo o dos en el libro de la socialización, el planeta ha perdido su órbita después de que un meteorito chocara contra él.

Como la metáfora que usa el autor. La de los números primos. ¿Cómo poder volver a ser dividido por alguien?

Propone una salida bella: encontrar otro barco a la deriva, otro planeta fuera de órbita, otro número primo. Hermanarse con los iguales. A pesar de la diferencia la necesidad sigue siendo la misma. Y es que a veces, no es el encuentro con un otro lo que nos salva. A menudo, es el deseo del encuentro lo que nos permite sobrellevar el abismo. El deseo y la posibilidad de trascender la soledad y convertirla en soledad compartida.

Amor

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