El regreso del hijo pródigo. Meditaciones ante un cuadro de Rembrandt

Enrique de Diego

Este sacerdote nos hace partícipes de su proceso espiritual a través de la conocida Parábola y su representación en uno de los últimos cuadros pintados por Rembrandt. “Cuanto más hablaba sobre El Hijo Pródigo más lo consideraba como si se tratara de mi propia obra: un cuadro que contenía no solo lo esencial de la historia que Dios quería que yo contara, sino también lo que yo mismo quería contar a Dios y a los hombres y mujeres de Dios… Este cuadro se ha convertido en una misteriosa ventana a través de la cual puedo poner un pie en el Reino de Dios”.

En tanto que la Parábola y el Cuadro van sacando a la luz la propia biografía del autor y de Rembrandt, vamos asistiendo a otros descubrimientos, a través de los datos y sobre todo a través del proceso de identificación con la esencia de la historia y con los personajes representados en el cuadro.

Si bien es cierto que la perspectiva es: Hijo Menor, Hijo Mayor y Padre, mucho de lo que acontece tiene que ver con los Hermanos. Tal vez sea el Mayor el más representado como hermano y el motivo principal de esta recomendación. A tenor de las desviaciones de género del lenguaje, la lectura requerirá de un esfuerzo de simbolización, al que ayudarán las cualidades y defectos de la función puestas al descubierto.

Ahondo en la reseña ya realizada por Francisco Peñarrubia en la bibliografía del Padre. Espero que la lectura sea un disfrute y un aprendizaje.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s